Y al doblar al esquina te perdiste para mi,se que alguien te dijo que yo no era para ti,y ahora estoy...Bailando sola en un bar, perdida en la oscuridad,el brillo de la luna no me llega si no llegasHay voces en mi almohada mareada de más,no tengo tu mirada pero igual ahí estas.Si en esta madrugada te vuelvo a soñar,me quedare en tus brazos para no despertar.Y cuando me acuerdo que ya no vendrás a mi,vuelvo a preguntarme porque te fuiste de aquí!Y ahora estoy...

domingo, 15 de noviembre de 2009

Y no sé por qué pero te extraño y mucho.

Ayer soñé con vos. Y no es extraño que aparesca tu presencia porque cada tanto me pregunto que será de tu vida, que estarás haciendo en este momento, si estarás solo o acompañado, si te sentiras bien consigo mismo (porque costaba verte bien) Sino el hecho de preocuparme de como era el sueño, porque tuvo mucho que ver con los dos. El cielo estaba nueblado, había edificios por los alrededores, un puente y de un lado te encontrabas vos, como siempre con tu mirada de las mañanas y del otro lado yo. Entonces me costó tiempo ver porque vos no venías o porque yo no iba, porque nadie avanzaba hacia el otro, hasta que me calló la ficha... era la distancia, basado en el tiempo de separación, nunca es lo mismo, nada vuelve a como estaba y menos nosotros dos. Luego mi subconciente empiezó a tirarme indirectas (nunca supe si estaba dormida o despierta) y si por algo estaba ese puente y por algo vos estabas ahí, sin ni siquiera pasar del otro lado a verme es porque algo no andaba bien y las justificaciones a todo esto es porque te necesito. Nunca necesité de alguien, de nadie en especial. Y no digo que justamente vos lo seas, pero te asemejabas tanto a eso, eras la única persona en este mundo que me entendía todos mis estados de ánimos mis altibajos, mis alegrías, mis tristezas (y de cierta manera si quería llorar), eras aquella persona en quien depositaba mis cosas, cada una de ellas como jamás lo hice, en dónde sumergí alguna lágrima que otra y vos así lo hiciste conmigo, en donde nos apoyamos mutuamente porque creíamos en la plena confianza del uno y del otro, y porque entre nosotros no había secretos, siempre me contabas todo. Eras la persona que compartía una hora de teléfono si así era necesario, me compraba siempre un caramelo con tal de acompañarte a la parada del colectivo, sin necesidad me traías un bon o bon en la semana de la dulcura, me buscaste toda una tarde preocupado porque vaya a saber que locura se te había metido, la persona que me divertía bajo la lluvia mojandome y pidiendo a gritos más lluvia, rompiendo un paragüa en medio de una avenida, caminando siempre más cuadras que las comunes y todo un verano lleno de infinita charlas. Siempre serás aquella personas que a pesar de las mínimas peleas, caprichos, desacuerdos, era con la persona que me sentía bien, aquella que a pesar de todas las cosas te quise (y te quiero) y por tantos motivos te nombre como mi mejor amigo. Entonces no entiendo el por qué te extraño, porque pasó mucho tiempo y lo tengo muy asumido, pero no hay día en que quisiera volver al pasado y retomar las cosas, advertite, advertime de todo lo que vendría de que será complicado para ambos pero no puedo, no tengo una máquina y no te tengo a vos para decirte todo, no ahora. Sé que en algún momento nos veremos otra vez, que las cosas se podrán aclarar bien y no de la forma en que lo hicimos aquella vez, quiero pensar eso porque necesito creerlo y es la única manera que me dejaría en paz conmigo misma por un tiempo. No sé porque escribo todo acá pero necesitaba descargar un poco todo lo que venía pasando, o lo que me pasa, ahora estoy en lo cierto, después de todo te recordarba con más frecuencia que lo hago y es porque te necesitaba, necesitaba que estés vos acá y una vez más me digas que carajo tiene que hacer Juliet (y vos en ese momento eras el único que me llamabas así)

3 comentarios:

  1. gracias por tu comentario, a mi tambien me encantan las cosas que escribis en tu blog
    suerte, besos :D

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